Culture, Fashion

Bowie y Courrèges: la era de la moda sideral (I)

 
Los recientemente desaparecidos David Bowie y André Courrèges  inventaron la manera de vestir en la época espacial.
 

La BBC cubrió la llegada del hombre a la Luna en 1969 con el Space Oditty de David Bowie como melodía de fondo. Cuatro años antes André Courrèges había revolucionado la moda con una colección femenina en blanco y plata que parecía, como dijo el Vogue, pensada “para celebrar una fiesta en la luna”. Eran los tiempos de la odisea espacial. El mundo vivía con pasión los primeros movimientos del hombre fuera del planeta azul y todas las artes se imbuían de la fiebre cosmonáutica.La decoración de interiores se llenaba de materiales plastificados y el cine viajaba a un 2001 interestelar de la mano de Kubrick.

En el filme precisamente el vestuario de las azafatas de la nave que va de la Tierra a la estación espacial se inspira claramente en la apuesta futurista de Courrèges, mientras que Bowie bebe de la película a la hora de recrear las sensaciones antigravitatorias de su mayor Tom en la bella Space Oditty.

A pesar de que años después, en Ashes to ashes diría que aquel al que habíamos tomado por astronauta era un yonki, es un hecho que las referencias al espacio son una constante en Bowie, especialmente en la época en que creó su alter ego Ziggy Stardust, un extraterrestre bisexual que revela a los habitantes de la Tierra que sólo les quedan 5 años de agua mientras busca convertirse en estrella de rock a ritmo de jazz cósmico.

Estamos a principios de los setenta y su look andrógino y psicodélico se llenará de glitter, colores brillantes, monos ajustados, botas con plataforma y cabellos rojos en punta. Bowie se inspira en el estilo del rockero Vince Taylor, que curiosamente aseguraba saber lugares donde aterrizaban los OVNIS. Entiende como nadie que la ropa es una herramienta de expresión poderosa, y a lo largo de su carrera será tan innovadora y diversa como su música. Desde el traje de chaqueta azul cielo con que cantaba Life on Mars? a la gabardina con la bandera de la Union Jack deconstruida que diseñó a medias con Alexander McQueen en 1997, todo en su vestuario navega entre el freakismo y el buen corte de la sastrería británica.

Ahora bien, si buscamos connotaciones espaciales, no hay nada comparable a la época setentera y alucinógena en que recorre el mundo interpretando Ziggy Stardust y Aladdin Sane, un álbum que aportará a la cultura pop una de sus grandes portadas: el rostro de Bowie atravesado por un rayo azul y rojo que divide su cerebro en dos (Kate Moss le rendirá homenaje en una portada de Vogue UK 2003). Como un chico enfermo (a lad insane).

 

Con fama y más presupuesto, se permite realizar los diseños que lucirá en esta gira con el vanguardista Kansai Yamamoto, a quien debemos fantásticas monos, como el de punto grueso, una sola pierna y un solo brazo (que su admirador, Jean Paul Gaultier reinterpretan en la colección de verano de 2013) y el de vinilo blanco y negro, una joya a medio camino entre la ciencia ficción y el teatro Kabuki japonés, que Bowie adoraba.Androgynieett2

 

André Courrèges, exconstructor de puentes y piloto, adoraba las líneas geométricamente perfectas de la escuela arquitectónica Bauhaus y la buena costura. Formado en los talleres de Balenciaga, siempre lo acompañaron el corte perfecto y la sencillez formal del gran maestro. También cuando, tan sólo tres años después de haber abierto su propio taller supo captar a la perfección el espíritu de toda una época.

 
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A pesar de que comparte con Mary Quant el mérito de haber sido pionero en implantar la minifalda, su colección Moon Girl, se centraba en la alta costura del futuro. Un futuro de cosmonauta con gran libertad de movimiento en blanco, plateado y colorista, con botas planas, vestidos cortos con volumen en los bajos y elevados sombreros para dotar de longitud la silueta. Fuera tacones y corsés. Chanel criticaba que convierte a las mujeres en niñas y él respondía que conseguía rejuvenecerse sin cirugía. Pierre Cardin y Paco Rabanne (con sus diseños de metal) también contribuyeron a popularizar las líneas del futuro. El año del alunizaje, Courrèges llevará su estilo al pret a porter combinando la mini con monos de punto de lana ajustadas al cuerpo, precursoras de los leggins.

¿Se podían imaginar Neil Armstron y Buzz Aldwin que mientras daban un gran paso para la humanidad, en la Tierra la moda daba unos cuantos más?
 

 

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