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La broma a Pedroche y la ropa de Bartlett en el Planeta

La ganadora del Planeta Alicia Giménez Bartlett recogió el premio enfundada en una sudadera ‘sporty chic’ tan provocadora como atractiva en una noche en que la bella Cristina Pedroche, vestida como Preysler, encajó bien una broma viral. Os cuento esto y  otras anécdotas de la velada literaria más concurrida del año.

Desde que el día en que Marta Rivera de la Cruz, finalista del premio Planeta 2006 dijo que con el dinero del premio se daría el capricho de comprarse unas bailarinas de Bottega Veneta, nunca más un ganador nos había dado tanto juego a cronistas amantes de la moda como ayer lo hizo Alicia Giménez Bartlett. En una noche habitualmente muy convencional y discreta en cuanto a los vestidos, la novelista recogió el galardón al más puro estilo Sporty de lujo, que no quiere decir, ni mucho menos ir por la calle con el primer chándal que pillas en rebajas. Y lo mejor de todo, con la leyenda Merde bien visible. “Se necesitan cojones para venir vestida así”, reía cuando un pequeño grupo de curiosos nos acercamos a preguntarle. Luego, cuando el asunto ya se hizo global, la escritora dijo públicamente que había sido “una travesura, ya que no soy capaz de hacer la revolución, hacemos una pequeña broma ..”.

Ya lo dice bien claro, que en su novela palpita una lucha de clases, más allá del cambio de roles entre hombres y mujeres, que la situación económica actual aviva. Será muy interesante ver cómo ha pasado de Petra Delicado al joven profesor de literatura que es despedido (“porque le gusta mucho más pasar el tiempo leyendo que preparar oposiciones”) y termina trabajando de striper. “Ha creado una voz masculina magnífica desmintiendo el tópico de que una mujer no puede hablar desde la piel de un hombre”, apuntaba Rosa Regàs. “Rosa, te voy a legar mis propiedades, mis perros… !”, le contestaba Bartlett agradecida.

La situación del maestro hace pensar que su merde, como aquella merda d’artista de 1961 de Piero Manzoni, que criticaba el mundo del arte, es también una metáfora de la situación precaria de los escritores. Que cada uno lo interprete como quiera pero no pierda de vista que este es un look rompedor pero ni descuidado ni barato. La sudadera, de algodón y punto de seda, es de la firma holandesa Zoe Karssen y cuesta unos 200 euros. La acompañaba con unos pantalones de aspecto guatinado a juego y unas bambas que bien podrían ser de Chanel.

Bartlett saludando a José Crehueras, presidente del grupo Planeta

“No lo parece pero es un look muy pensado. Es muy difícil conseguir una imagen desenfadada y sentirse cómoda en la ropa sin perder la elegancia y el estilo. Transmite seguridad en sí misma y esto también es muy sexy “, opinaba la directora Cosmopolitan, Ana Ureña, una de las invitadas más chic de la noche con su Dolce&Gabbana.

Contaba la ganadora que este había sido un gran año porque le han dado tres premios literarios más, y además esta semana le ha tocado un secador en el supermercado. A mi me encanta Bartlett, con su socarronería en voz delicada, parece estar destinada a ser gran dama literaria, como una Matute, y si nos sorprende con sus estilismos puede que llegue a ser nuestra Iris Apfel particular (ver la entrevista a Iris Apfel en este blog), ahora que la industria de la moda reivindica la gente añosa y experimentada. Como ha de ser.

En las antípodas de la otra estrella de la noche, la explosiva Cristina Pedroche, que se convirtió en tendencia en Twitter desde que el día de antes su nombre sonó entre las finalistas en la rueda de prensa. Todo fue una broma orquestada por el programa de radio Versió RAC-1 de RAC-1, que superó las propias expectativas. Medios serios citaron su nombre y también hubo mucha coña. Como los tuits de Quim Monzó, que la mostraba en una imagen supersexi y aseguraba que leía todos sus libros.

Anna Simón con Cristina Pedroche

A la bella presentadora no le hizo mucha gracia el revuelo viral (tiene más de dos millones de seguidores en Twitter) pero ante las cámaras se mostraba simpática y risueña como siempre: “No me he presentado pero igual me lo dan por mi blog en el ¡Hola!”, decía en un ajustado traje de Tot-Hom, la firma que viste a Isabel Preysler:” Sí, sí, está todo pensado “, me decía riendo. Ahora bien, su look de diva lo considera vestido “de trabajo” pero ella como se encuentra a gusto es con vaqueros y camiseta y así es como ha dicho que se quiere casar con el tres estrellas Michelin David Muñoz. “Todavía no porque la burocracia es muy larga”, decía seguramente pensando en el divorcio del chef.

Pedro Sánchez, que contestaba muy puesto a las cuestiones sobre Artur Mas (que entregó el premio junto a la ministra Ana Pastor) se escurría cuando le preguntaban si conocía a Cristina Pedroche. Se estrenó en la cena, Meritxell Batet (“antes había venido como acompañante”) y lo hizo con vestido bohemian chic con aires victorianos en negro. Faltó la alcaldesa Ada Colau. Miquel Iceta no bailaba; hablaba de libros con Sánchez Dragó, que ha estrenado programa literario en televisión, mientras Màxim Huerta me comentaba que está feliz viviendo en París (en Montmatre, concretamente) rodeado de amigos y a punto de empezar la promoción de su nueva novela. Màxim siempre es uno de los hombres mejor vestidos del Planeta, aunque esta vez le ha salido competencia con Quim Gutiérrez, amante de la moda y protagonista de un anuncio de trajes masculinos que asegura que le gustó hacer tanto como sus films. “Todo es interpretar”. Iba todo de negro con el broche de un grifo vintage.
Acompañaba en su gran noche a su amigo, y director en films como La gran familia española, Daniel Sánchez Arévalo. El nuevo finalista del Planeta ha escrito sobre mujeres y sobre el mundo rico, hipócrita y elegante de la costa este de EEUU, donde ha vivido cinco años. “Soy un ladrón, me encanta robar cosas a las mujeres, a mis madres a mis hermanas…y contarlas. Ellas me enseñaron el mundo de la mujer”, explicaba.
Espido Freire vestía de Juanjo Oliva y Pilar Eyre llegó con minifalda de Maje, acompañada por su hijo. Está a punto de publicar la segunda parte de sus amores con Sebastien y, como siempre, habló de todo y con todos. “Para mi la historia del corazón del año es sin duda alguna la de Preysler y Vargas Llosa”. La finalista del Planeta 2014 cree que habrá boda y que Patricia Llosa era consciente de lo que estaba pasando. Por cierto, este jueves Isabel Preysler inaugura Rabat en Barcelona.

 

También nos sorprendió descubrir a José Coronado. Está rodando El hombre de las mil caras (sin rastro de Eugenia Martínez de Irujo a su lado) y llegó acompañado de Mario Casas, protagonista de Palmeras en la nieve, el film donde conoció a su novia, Berta Vázquez: “Va a ser una gran revelación”, contaba. Judit Mascó llegó en naranja, con su marido y la jurado del premio Carmen Posadas lució uno de los vestidos más puestos de la noche.

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