Cook Art, Fashion

Un día intenso en el REC.011 de Igualada

Un día entre las ‘pop up stores’ de moda del REC.011 de Igualada y sus ‘food trucks’

El barrio del REC de Igualada vive hoy el último de los cuatro días en que se convierte en una auténtica fiesta de moda. Es la concentración más grande de Europa de tiendas efímeras outlet de ropa (hay 74) y reúne a más de 90.000 visitantes dos veces al año. Algunos son tan fieles seguidores que el primer día van con plano en la mano y con los lugares que les interesa visitar bien marcados. En esta edición, la undécima, uno de los puntos más buscados el miércoles era la tienda de Adidas, una novedad de la feria, donde se podían encontrar algunos modelos de las icónicas Stan Smith a 30 euros y vestuario deportivo a partir de 9.

Desigual siempre aprovecha la oportunidad para investigar nuevas formas de comunicar. Ahora han creado un tunel largo y oscuro lleno de purpurina que lleva a un amplio espacio blanco lleno de luz y aires a Fiebre del sábado noche, donde se encuentran las ofertas.

Pero si algo llama la atención es la apuesta del REC011 por la gastronomía de la calle. 30 food trucks dispuestos en tres patios alimentan estos días a los buscadores de ofertas fashion con propuestas alimenticias diversas.

Maria Ramo y el eu marido Stefan ofrece la crepes y galettes bretonas tan sabrosas como saludables (no llevan gluten, ni huevo) que elabora dentro de su caravana azul bucólico: Servimos unas 400 raciones al día”, comenta en plena jornada de trabajo. María fue de las pioneras (sino la primera) traer hace diez años esta propuesta culinaria móvil ahora tan de moda. Inquieta y enamorada de la vida en la calle, se le ocurrió la idea cuando vivía en Francia y vio un remolque de comida junto a la Torre Eiffel. “Como tenía experiencia porque había tenido una crepería en Bagur pero no tenía dinero arreglé una caravana y me lancé”. Al principio la idea de una caravana no era siempre bien recibida: “Sólo se entendía como churrería o venta de castañas”, pero ahora ya tiene cuatro y se puede ganar la vida entre ferias, fiestas mayores, mercados gastronómicos y citas privadas. www.mariaunacrep.com

Su caravana está muy cerca del espacio de creadores del REC, que apuesta por grandes marcas pero también para fomentar la presencia de propuestas originales, como la ropa vintage de Susi Sweet Dress, que prepara mercadillo para el dia 26 de junio en Barcelona. www.facebook.com/susisweetdress

Tambíén se apusta por diseñadores cercanos, como Toni Francesc, Veneno en la Piel y los Zazo & Brull.

Clara Brull y Xavier Zazo, habituales de la pasarela 080 barcelonesa, es la primera vez que participan  y aportan en la feria su personal toque vanguardista con piezas reducidas de precio en un 50%. Un vestido camisero largo sale por 60 euros ( a mi me encanta en finísimo denim) y collares babero estupendos, llenos de flores, a 15.

En el edificio anexo, Txell Miras, Miriam Ponsa y Josep Abril comparten espacio propio desde hace varias ediciones. La buena sintonía que hay entre los tres lo facilita, y se encuentran a gusto porque ya tienen un público que viene cada año. “Traigo piezas osadas pero también otras más básicas y versátiles que tienen mucha salida”, dice Abril mientras atiende a un chico que se prueba unos vaqueros oscuros y una camiseta de textura encerada. Los tres diseñadores, que comparten tienda en el barrio de Le Marais de París, acaban de constituir una sociedad y buscan local para abrir en Barcelona.
Txell Miras
Josep Abril

Un punto imprescindible del REC es el espacio de Sita Murt, y no sólo porque se pueden encontrar prendas de punto y muchos vestidos con una relación de calidad precio espléndida, sino también porque la igualadina fue una de las grandes impulsoras de la iniciativa: “Este es el barrio de las antiguas curtidurías con un valioso patrimonio industrial que el REC ha ayudado a reivindicar y a evitar que desaparezca”, explica la hija de Sita, Isabel Esteve, feliz por el homenaje que este viernes la feria dedicó a su madre: “Ella era hija de curtidores y siempre luchó por el barrio”.

Pero no todas las curtidurías (había 35) han cerrado. Quedan unas pocas que han apostado por la alta calidad de la piel y tienen como clientes firmas de lujo como Ferrari y Gucci. ¿Y a dónde van a comer los directivos de estas empresas cuando están en Igualada? Pues allí mismo, en el Somiatruites, el local donde también van los trabajadores. El chef y propietario, David Andrés, es también jefe de cocina del Àbac de Jordi Cruz y reciente ganador de la semifinal de la península ibérica del concurso de nuevos talentos San Pellegrino, que a final de mes celebrará la gran final mundial en Milán.

La cocina desenfadada, fresca y divertida del Somiatruites, con platos no más caros de 9 euros y un interiorismo de madera y piedra cálidamente vanguardista (firmado por el hermano de David, Xavier) ,recibe estos días 300 comensales a mediodía. La idea hipster del food truck no ha afectado nada el éxito de un chef tan joven como competente .

 

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