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Ze García, el modista rey de Instagram : “Las ‘millennial’ quieren ser princesas pero con escotazos”

La 080 abrió puertas con un estallido Millennial de la mano de José María García (Ze García), que llenó la pasarela de clientas suyas, o lo que es lo mismo, de un puñado de las influencers más populares en las redes, encabezadas por Aida Domenech (Dulceida) que pasa de los 2 millones de seguidores en Instagram. Entre todas, suman 10. ¿Cómo ha conseguido ser el rey de la aguja en las redes? La entrevista tiene tela que cortar

Nacido en Santander, Ze García se siente muy barcelonés, porque aquí ha crecido y se ha formado con nota alta en la Escuela de la Moda de la Ramon Llull. En cinco años, se ha convertido en el diseñador de fiesta preferido de las nuevas reinas mediáticas, las instagramers. Ha abierto la 080 por su poder en las redes y por unos diseños que trasladan los cánones clásicos al siglo XXI. Con sus vestidos de fiesta desfilaron 13 it girls y 8 modelos. Al joven José María García su hermano lo llamaba Jozé por su gusto por el flamenco, y Ze es ahora su marca. “Además es un fonema que solo existe en español, y me encanta. 

La modelo Joana Sanz abrió el desfile en 080 con un diseño que recuerda los cuadros puntillistas de Klimt

 

No es habitual encontrar jóvenes creadores enamorados del pasado.
Soy del norte, y allí las señoras se visten mucho. Así que de pequeño ya veía hacer piezas de costura para mi madre y me gustaban. Como crecí en Barcelona (llegué con seis añitos), me sumergí en el cosmopolitismo, y ahora me quedo con lo mejor de la tradición y el mejor de la actualidad. Me encanta Dior y no soy un fan de la innovación constante.

Una americana inspirada en el corte Dior colgada en su atelier

¿Como ha conseguido el éxito en sólo cinco años?
Todo ha llegado poco a poco, ¡aunque no lo parezca! Cuando terminé de estudiar, trabajé para Armani (llevaba la imagen de las tiendas en Barcelona), pero quería crear mi marca y, a pesar de saber que es muy difícil, con los ahorros empecé a hacer vestidos para amigas en mi casa. Me los cosía una conocida que es modista, porque soy muy perfeccionista. Y corrió la voz. Yo tenía 23 años, pero hacía campañas muy trabajadas por las redes con amigos, hasta que un día me vio una instagramer sofisticada que llamaba mucho la atención, Inés Arroyo. Le hice un traje y vivimos un boom increíble que aún fue mayor cuando  Aida (Dulceida) vino para que la vistiera para un acto en Nueva York. Ya no nos separamos.

¿Por qué todas lo quieren tanto?
Somos de la misma edad, compartimos gustos, visión de la vida … Y confían en mi criterio porque las conozco muy bien y saben que quiero sacar el máximo partido de su físico. Hago costura y me adapto a su cuerpo y en su personalidad para hacerlas brillar.

¿Triunfar en Instagram es triunfar en el mundo real?
¡Por supuesto! Las influencers son grandes prescriptoras, aunque aquí todavía cueste de creer. La prueba es que no paro de trabajar. Me vienen a ver seguidoras y también chicas que se informan por las redes. Estoy vendiendo 500 vestidos al año. Puedes venir al atelier en persona, aunque también se puede comprar prêt-à-couture en línea. Siempre soy realista con los precios y tengo algunas piezas bastante asequibles. Y no sólo me vienen a ver chicas; ahora también se animan las madres y se sorprenden de cómo las visto: ¡más elegantes que cañeras!

Un escote que veremos en los próximos meses, en su atelier

¡Vienen muchas millennials y las veo vestidas de princesa!
Sí, les gustan los volúmenes en las faldas, ¡pero los combinan con escotazos! Han crecido con Disney, igual que yo, y quieren ser princesas, pero a la vez mujeres fuertes. Creo que no existe la necesidad de reivindicar el feminismo, porque ya está asumido, como yo, que soy gay de manera natural. Ellas dan por hecho que se pueden vestir como quieran.

En el desfile hay 13 influencers y 8 modelos. Dicen que quita protagonismo a las modelos…

Yo creo que, al contrario, les doy más visibilidad por la fuerza mediática que tienen las influencers. “No quiero que nadie piense que estoy sustituyendo las modelos, todo lo contrario, me fascinan y defiendo su oficio”. En el desfile se diferencian. Las modelos visten prendas de la colección en tonalidades azules y anaranjadas inspiradas en los cuadros de Klimt más puntillistas, y las instagramers van con diseños en blanco con brillos, escotes y transparencias. Son piezas concebidas con una idea muy visual y teatral con la base de costura de los maestros como Worth o Dior. 

Ze García con un diseño del desfile

¿Le ha costado mucho organizarlo?

¡Ha sido un trabajo muy intenso vestir a todas, sí! Hemos trabajado un mes y medio en el taller sin parar. Ya había desfilado el año pasado en la 080 y esta vez me sorprendió que me eligieran para abrir la pasarela el primer día, pero entendí que buscaban sinergia con el mundo instagramer, y me parece muy bien. 

¿Cree que en España se valora lo suficiente la influencia de las redes?

Me sorprende que en España no haya más firmas que apuestan por las influencer. No tienes más que ver la reciente edición de la alta costura en París para darte cuenta de la importancia que han adquirido. En el desfile de Dior estuvo Marta Lozano, por ejemplo. 

¿En qué referentes se ha fijado para realizar el desfile?

Me impactó mucho que Tom Ford hiciera un desfile secreto en 2010 (¡fíjate cuánto hace ya y todavía hoy hablamos de ello!) con apariciones sorpresa en la pasarela como Beyoncé. Hoy en día la referencia es Dolce & Gabbana que hace desfilar a los mediáticos hijos de famosos mezclándose con los modelos. En este caso todo es más difuso y rápido, yo prefiero que tengas tu tiempo para mirarte bien cada diseño que desfila.

Ze García entre Marta Lozano, Laura Escanes, Dulceida y Nina Urgell

 

Instagramers y modelos en el desfile

Con la elección de Ze García para abrir la 080 Barcelona Fashion Week ha hecho una apuesta clara por la repercusión mediática de la cita entre las nuevas generaciones. La diferencia entre instagramers y modelos se hacía evidente en el estilo de desfilar, el físico y también en la ropa. En la parte más colorista, inspirada en Klimt,  vimos alguna americana que recordaba Dior combinada con tejidos muy fluidos y vestidos de fiesta para mujeres de gustos muy clásicos que se quieren ver sexis.

Rocío Crusset y Dalianah Arekion desfilando con los diseños de Ze García

Su amiga Dulceida había desfilado en una ocasión en Madrid hace tiempo pero nunca en una de oficial de este tipo. “Entonces lo hice como pude, pero ahora llevo días ensayo por el pasillo de casa”, comentaba antes de salir a escena un punto preocupada por cómo de ajustado era su modelo. “Hemos hecho tres salidas, la primera estaba nerviosa, la segunda ya no y la tercera he disfrutado mientras mis amigos me llamaban para animarme.” 

Dulceida y Goicoechea

 A Nina Urgell le tocó el vestido más sexy, lleno de transparencias ( “no me siento nada incómoda “, decía). Ze García la vistió el año pasado en los Goya. Y Jessica Goicoechea (que roza el millón de seguidores) llevó el de la novia final, aunque de hecho, casi todas parecían novias. Laura Escanes (con Risto Mejide en primera fila) lucía voluminosa falda. Otros nombres eran Marta Lozano, María Pombo, Carla Hinojosa, Patry Jordan (a quién vistió para ir a Cannes en el 2017) Marta Riumbau …  

Laura Escanes y Nina Urgell

 

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